No hay forma de escapar de los efectos de la pandemia

No hay forma de escapar de los efectos de la pandemia. La hiperinflaci√≥n y malestar laboral de finales de 1970 y principios de 1980 dieron origen a las pol√≠ticas econ√≥micas Reaganomics y Thatcherismo y la crisis crediticia de 2008 al comienzo de una era de tipos de inter√©s ultra bajos que persiste. Ahora la crisis Covid-19 tendr√° efectos perturbadores. Los epidemi√≥logos esperan que, aunque se desarrolle una vacuna, siga siendo una amenaza. Los contagios, seg√ļn la Organizaci√≥n Mundial de la Salud, refluir√°n al menos cuatro o cinco a√Īos y muchas medidas deber√°n permanecer.

En su mayor parte esta crisis reforzar√° o acelerar√° tendencias. Se revisar√°n modelos comerciales, se transformar√° el comportamiento del consumidor y se reescribir√°n leyes. Acelerar√° la transici√≥n hacia una forma de capitalismo m√°s inclusivo y sostenible. Por su parte los bancos centrales inevitablemente se aventurar√°n m√°s en territorio desconocido en sus intentos por dise√Īar una recuperaci√≥n sostenible.

Quiz√° el legado econ√≥mico m√°s evidente es una deuda m√°s profunda. La carga media en econom√≠as desarrolladas sobre PIB es 120%, la mayor desde la II Guerra Mundial. Es el precio que gobiernos y bancos centrales han estado dispuestos a pagar para contener la agitaci√≥n econ√≥mica y social. Pero ser√° un lastre para el crecimiento a largo plazo, incluso si los tipos de inter√©s se mantienen bajos. Puede ser el resultado de una sociedad que acepta un cambio hacia formas m√°s responsables de capitalismo. Hay que tener en cuenta que no hay soluciones f√°ciles para problemas arraigados como desigualdad, sistemas de salud p√ļblica e incapacidad para abordar el da√Īo ambiental.

Los pol√≠ticos se ver√°n presionados a dise√Īar una recuperaci√≥n econ√≥mica limpia ‚Äďla UE se ha comprometido a un bill√≥n de euros en inversiones sostenibles la pr√≥xima d√©cada‚Äď mientras se discuten bonos verdes financiados por el BCE y una pl√©tora de nuevos impuestos y regulaciones ambientales. Incluso BP ha recortado el valor de sus reservas de petr√≥leo en 18.000 millones de d√≥lares y espera que el coste de emitir CO2 aumente a cien d√≥lares/tonelada desde su estimaci√≥n de 40 d√≥lares.

El caso es que la prioridad inmediata ser√° garantizar que la carga recae en los capaces de soportar el coste de la reconstrucci√≥n, especialmente ahora que los menos acomodados han sido m√°s afectados y constituyen gran proporci√≥n de trabajadores clave en primera l√≠nea de batalla. Se presionar√° a los gobiernos para que mejoren derechos, aumentando salarios m√≠nimos y ampliando protecci√≥n del empleo, tal vez tan lejos como para introducir medidas radicales como la renta b√°sica universal. Ser√° dif√≠cil resistirse a demandas de mejor atenci√≥n m√©dica y social p√ļblica, sobre todo en EEUU, donde puede influir en las elecciones presidenciales. Los l√≠deres populistas han sido criticados por lo que se ha percibido mala gesti√≥n de la pandemia y los expertos han sido venerados. Esto sugiere que la pol√≠tica podr√≠a estar a punto de entrar en una era en que se conf√≠a a tecn√≥cratas.

Pero la influencia del Estado en asuntos económicos, que había aumentado tras la crisis crediticia, está destinada a expandirse. Para reparar y proteger industrias estratégicas devastadas, podría terminar con grandes participaciones en aerolíneas, fabricantes de automóviles, fabricantes de acero, empresas de semiconductores, productores de alimentos y empresas de equipos médicos. Si los gobiernos terminan siendo accionistas a largo plazo, la innovación corre el riesgo de ser sofocada y el capital mal asignado.

Adem√°s, la reinvenci√≥n del Estado de bienestar no ser√° barata. El endeudamiento p√ļblico pagar√° una parte, pero los beneficios empresariales son objetivo f√°cil. En todo caso una econom√≠a m√°s inclusiva requerir√° incentivos para que las empresas se deshagan de pr√°cticas y negocios insostenibles.

En este entorno las empresas deberán ser más sensibles a los requisitos de sus empleados, sociedad y entorno físico, sobre todo porque las empresas que se comportan de manera responsable disfrutan de menor coste de capital y los flujos de inversión hacia fondos que priorizan altos estándares ambientales, sociales y de gobernanza han aumentado durante la pandemia. También es probable que hogares, empresas y gobiernos prioricen su resiliencia, lo que se puede traducir en mayor ahorro y reducción de gasto discrecional, reparación de balances y reducción de procesos de fabricación justo a tiempo y complejas cadenas de suministro globales. Los gobiernos han podido comprobar que una ventaja comparativa tiene sentido en condiciones normales, pero poco valor cuando los ciudadanos no pueden obtener suministros médicos o alimentos si se cierran fronteras.

La productividad y comercio mundial seguramente se vean afectados. En EEUU, incluso si Trump pierde las elecciones, la reubicación y protección de industrias y empleos nacionales seguirá siendo prioritario o y con el tiempo marcar el comienzo de un mundo de influencia financiera, tecnológica y geopolítica distribuyéndose entre EEUU, China y posiblemente Europa. La creciente competencia entre EEUU y China puede acelerar el desarrollo y difusión tecnológicos, necesario para la productividad global, donde es probable que Asia sea la ganadora a largo plazo.

Con todo esto el PIB en el mundo desarrollado se puede expandir anualmente al 3% los pr√≥ximos cinco a√Īos, 0,5% menos que en a√Īos posteriores a una recesi√≥n. EEUU y la eurozona pueden experimentar recuperaciones inferiores, 2,2% y 1,3%, con el bloque de la moneda √ļnica ganando terreno por reformas de oferta y mayor integraci√≥n fiscal. Sin embargo las econom√≠as emergentes pueden crecer 4,6% anualizado, con China por debajo del 5% por la del comercio mundial y reorientaci√≥n hacia el consumo dom√©stico.

De manera que los pr√≥ximos cinco a√Īos esperamos rentabilidades muy por debajo del promedio anterior, con algunas oportunidades particularmente atractivas, especialmente en mercados emergentes y activos alternativos. La renta variable mundial puede generar anualmente 7,5% en d√≥lares y la de emergentes 12%, con Asia particularmente fuerte, pero la de EEUU menos de 6 %, siendo el mejor momento para diversificar, pues las rentabilidades pueden ser 9,5% en Reino Unido y Suiza y 8,5% Jap√≥n, con la eurozona en medio, teniendo en cuenta que el d√≥lar se depreciar√°. La deuda de mercados emergentes tambi√©n deber comportarse mejor que la mayor√≠a de activos de renta fija. Adicionalmente esperamos del capital privado alrededor de 10,3 % anual en d√≥lares y que el oro proporcione protecci√≥n frente a una mayor turbulencia en activos tradicionales.

Luca Paolini es Estratega jefe de Pictet AM

Fuente: Cincodias.elpais

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