En cinco meses, el Gobierno aumentó el presupuesto para comprar vacunas en un 605%

Desde septiembre pasado, el Gobierno aumentó cuatro veces el presupuesto para la compra de vacunas y pasó de un gasto estimado de 13 mil millones de pesos a otro de 96 mil millones. Este aumento equivale a un total de un 605 por ciento. A criterio de la fundación Alem de la UCR, estos sucesivos incrementos demuestran una “falta de previsión y programación” en el financiamiento del plan de adquisición de vacunas.

El desprolijo manejo presupuestario se suma a los retrasos en la llegada de 50 millones de dosis por un total de 380 millones de dólares compradas por el Gobierno a AstraZeneca, Sputnik, Sinopharm, Covishield y Covax.

El titular de la Auditoría General de la Nación, Jesús Rodríguez, informó este sábado que, hasta ahora, «se han recibido el 35% de las vacunas” contra el Covid-19 comprometidas en los cinco contratos que firmó el Gobierno, pero ya se pagó el 58%.

No se trata de porcentajes o números vacíos. El ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología y médico del hospital Muñiz Lautaro De Vedia afirmó que “no me cabe duda que si hubiéramos tenido más vacunas en el tiempo que se dijo, hubiéramos tenido menos muertos ahora” Así aludió a la cifra de más de 80 mil muertos por Covid-19 alcanzada el viernes.

Sucede que el Congreso de la Nación sancionó en octubre del año pasado una ley facultando el Poder Ejecutivo a comprar vacunas sin licitación en función de la pandemia.

Acto seguido, en el proyecto de Presupuesto Nacional presentado en septiembre pasado, el Gobierno “estimaba un gasto de $13.698 millones, para asistir a solo 11,2 millones de personas (22 millones de dosis, aproximadamente)”, dice un informe de la fundación Alem al que accedió Clarín.

Pero cuatro meses después, lanzó un Plan Estratégico que “prevé asistir a 23/24 millones personas (superando las 50 millones de dosis)”, según ese informe. Entonces, el Gobierno incrementó el presupuesto específico una vez a fines de marzo y en dos ocasiones en mayo por “un total de $82.835 millones”. Comparando la asignación original y el actual presupuesto, se llega a esa sextuplicación presupuestaria. Esos 82 mil millones no incluyen los gastos de las provincias.

Además, un artículo de esa ley establecía que esos contratos debían ser girados a la Auditoría General de la Nación (AGN), que preside el radical Jesús Rodríguez.

Entonces, Rodríguez inició un estudio sobre los cinco contratos que firmó el gobierno con AstraZeneca, Sputnik, Sinopharm, Covishield y Covax.

Obviamente, no incluye el proyecto de contrato con Pfizer que por razones aún no aclaradas no llegó a firmarse. Era por 12 millones de vacunas.

Para la AGN, “también está pendiente de aclaraciones por qué el Gobierno no contrató con un laboratorio que produce la vacuna Pfizer que debe ser de las más vendidas en el mundo con alrededor de 100 países compradores”.

En cambio, los contratos sí firmados suman un total 380 millones de dólares por aproximadamente 50 millones de dosis de vacunas. Eso da un costo por vacuna de 7,8 dólares por unidad. 

De esos 50 millones de dosis, hasta el día del 31 de mayo, se han recibido solo “el 35% de las vacunas comprometidas y de acuerdo a la información presupuestaria al primero de junio se ha pagado alrededor del 58% del total firmado en los contratos” dijo Rodríguez a radio Milenium.

Por otra parte, Rodríguez se preguntó por las verdaderas razones por las cuales el Gobierno rechazó 14 y medio millones de vacunas del fondo COVAX. Según el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, fue para “ahorrar” 60 millones de dólares.

“La Argentina podría haber accedido a aproximadamente 18 millones de vacunas y decidió priorizar la contratación de 4 millones de vacunas”, resumió Rodríguez.

Para Rodríguez no solo fue la inclusión del concepto de “negligencia” en la ley para comprar vacunas que incluyó la diputada K Cecilia Moreau frustró el acuerdo con la norteamericana Pfizer, sino que hubo otros motivos. Esta semana hubo ofrecimientos de parte de legisladores de Juntos por el Cambio para modificar ese artículo pero el oficialismo no respondió.

En cuanto a las compras de vacunas Astrazeneca, Rodríguez dijo que “hay un atraso y no es el único contrato que los tiene. Estamos trabajando en eso” y cuando terminen le entregaran un informe final al Congreso.

Por otra parte, el fiscal federal Guillermo Marijuan requirió un informe a la AGN sobre todos los contratos firmados –que son confidenciales- y “como corresponde vamos a responderle al requerimiento judicial”.

En aquel informe de la Fundación Alem de la UCR, que preside Lilia Puig de Stubrin, se señala que “$72.880 millones refuerzan el gasto en vacunas y $9.955 millones se destinarán a gastos de transporte y otros bienes y servicios relacionados con el proceso de vacunación”.

Con estos incrementos, el presupuesto actual para la compra de vacunas y gastos asociados “suma $96.533 millones, lo que representa un incremento de 605% respecto de la previsión original ($13.698 millones), más que septuplicándola”.

Así con las asignaciones presupuestarias actuales, el Gobierno “podría comprar aproximadamente 70 millones de dosis vacunas adicionales, suponiendo un precio promedio por dosis de 7,7 dólares, similar a lo previsto en el menú de contratos firmados hasta la fecha”.

Además de subestimar los recursos necesarios para la adquisición de las vacunas, hay que tener en cuenta que el Presupuesto “no preveía en su asignación detallada gastos de logística para el proceso de vacunación”. Se estiman “a partir de las modificaciones dispuestas por el Poder Ejecutivo, actualmente en $9.955 millones”.

Sin considerar los recursos anticipados hacia finales de 2020, los datos de ejecución presupuestaria en vacunas contra la COVID-19 en 2021 “muestran un devengado acumulado al 1 de junio que alcanza $18.428,6 millones en el pago de vacunas”.

Los otros gastos directamente asociados al proceso de vacunación a cargo del gobierno nacional (transporte, almacenamiento, etc.) “ascienden a $1.086 millones totalizando una partida de $20.136 millones para estos fines en 2021”.

De esta forma, sobre un total de 17 millones de dosis, el informe estima que el “costo unitario promedio correspondiente a cada dosis recibida alcanza a $1.080, a los que deben sumarse otros gastos asociados al proceso (transporte, almacenamiento, etc.) por el equivalente a $100 cada una”. Los aproximadamente $1.180 de costo total asignable a una dosis equivalen a 12,5 dólares al tipo de cambio vigente.

Además de estos costos a cargo del gobierno nacional, debe considerarse el gasto en recursos humanos, disposición y acondicionamiento de los vacunatorios, organización y logística a cargo de las provincias y de la CABA. Si se suman los gastos del sector público nacional con los de las provincias, el gasto en la compra de vacunas sería aún mayor y también es poco transparente.

Fuente: Clarín

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