Jorge Giubergia: “Se trata de ser responsable a la hora de consumir energía”,

20 DE Junio 2022 – 02:23 El director de Energía Eléctrica se refirió a la transición energética.

La transición energética implica un cambio en la forma de consumo, la diversificación de fuentes pero también el uso racional y eficiente.
“No se trata de dejar de utilizar energía, sino que seamos responsables a la hora de consumirla. Por ejemplo, no necesitamos tener las luces de la casa encendidas de forma prolongada. Las podemos apagar. También empezar a pensar en una casa bioambiental. Estos significa tener las ventanas bien orientadas para poder, en la medida de lo posible, aprovechar la luz natural y recibir el calor que brinda el sol en el invierno para gastar menos energía en calefacción”, explicó el director de Energía Eléctrica de la Secretaría de Energía y Minería de Salta, Jorge Giubergia.
Precisó que estas acciones se pueden llevar adelante de manera ordenada y pensada. “Nosotros como consumidores tenemos que aprender a utilizarla de la mejor manera, de forma tal que esta transición se pueda efectuar desde dos aspectos: desde el cambio de las fuentes con las que la generamos, como así también la cantidad de energía que consumimos como usuarios del sistema”. 

 Renovables y limpias 

Se denomina energías renovables a aquellas cuyas fuentes se consideran inagotables, basadas en la utilización del sol, el viento o el agua, entre otras. 
La provincia de Salta se caracteriza por tener tres fuentes de energía con alta disponibilidad: la solar, la hidráulica y la biomasa. Con respecto a la primera, existen dos modalidades de generación de energía que, si bien tienen en común el aprovechamiento de los rayos de sol que entran en la atmósfera, funcionan de manera distinta: la energía solar térmica concentra la luz solar para convertirla en calor que puede luego aplicarse para distintos usos. Se emplea, fundamentalmente, para calentar un fluido. A su vez, este proceso de calentamiento sirve para la producción de agua caliente sanitaria o generar electricidad mediante su almacenamiento

  Jorge Giubergia.

Por su parte, la tecnología fotovoltaica de paneles solares convierte la radiación solar directamente en electricidad, también para distintos usos.
La segunda fuente de energía tiene que ver con el agua, ya que se aprovecha la energía que trae contenida, cuando, por ejemplo, baja un caudal desde la cima de un cerro. 
“Abajo se puede colocar una turbina, entonces cuando baja el agua y pasa por la misma, la fuerza hace que la turbina gire y esto va asociado a un equipo generador que saca la energía eléctrica. El agua no es consumida. Solamente se retira la energía”, precisó.
La otra fuente importante de energía renovable es la biomasa. Se trata de toda la materia orgánica susceptible de ser utilizada como fuente de energía. El origen de la energía de la biomasa puede ser tanto animal como vegetal. “Tiene que ver con lo que viene derivado o formulado, la leña, por ejemplo pero también pueden ser otras aplicaciones como los residuos. 
En 2011, el ex ingenio Tabacal, actualmente Seabord, energías renovables y alimentos, comenzaron a generar energía eléctrica a partir de biomasa, para consumo propio y del país. Es la planta de producción eléctrica con biomasa más grande de Argentina. 

La factibilidad de recursos para producir energía geotérmica en la Puna es analizada para algún proyecto a futuro. Se conoció que en la zona cercana a la Cordillera existe energía térmica bajo la corteza terrestre, hay afloramientos de aguas termales. “La geotérmica saca ese calor atrapado en la corteza y a partir de él genera energía eléctrica”, explicaron especialistas. 
 

El director Giubergia precisó que hace un tiempo hubo una licitación para cubrir cupos de energía para generar energía eléctrica con fuentes renovables. La motivación era el cumplimiento de la ley nacional 27.191 de régimen de Fomento Nacional para el Uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a la producción de energía eléctrica. La normativa establece que son las fuentes renovables de energía no fósiles idóneas para ser aprovechadas de forma sustentable en el corto, mediano y largo plazo, la energía eólica, solar térmica, solar fotovoltaica y geotérmica, entre otras. 
Los paneles o módulos solares están formados por un conjunto de células fotovoltaicas que producen electricidad a partir de la luz, que incide sobre ellos mediante el efecto fotoeléctrico.
Entre 2018 y 2019, en el marco del programa RenovAr, de abastecimiento de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, se construyeron dos grandes plantas en Salta: el parque solar en Cafayate, con 80 MW de potencia, compuesta por unos 300 mil paneles solares, se extiende en una superficie de 200 km2 y se ubica a 4 km al norte de la ciudad de Cafayate. Entró en funcionamiento en agosto de 2019.
Por otra parte, en La Puna, en Olacapato, ha sido inaugurado el parque solar fotovoltaico Altiplano 200, con una potencia de 200 MW. Abarca unas 350 ha y está integrado por 554.580 paneles. Comenzó a trabajar el 5 de octubre de 2021. Es el segundo más grande del país.

Fuente: El Tribuno

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