La inmunidad que dan las vacunas a las farmacéuticas se desvanecerá

El triunfo de la industria farmacéutica con las vacunas del Covid ha reivindicado parcialmente sus modelos de negocio. Pero como los Gobiernos asumieron gran parte del riesgo, los precios de los fármacos seguirán estando en la diana tras la pandemia.

Ir al rescate del mundo es un correctivo bienvenido para la maltrecha industria, que lidia con escándalos de sobornos y acusaciones de precios agresivos (como la decisión de Mylan de subir el precio de la inyección antialérgica EpiPen un 400%).

Las empresas defienden sus precios como la recompensa necesaria para financiar investigaciones caras y arriesgadas. El valor de la escala global, mientras, se ha puesto de manifiesto en su capacidad para ensayar rápidamente vacunas y fabricar dosis suficientes para inocular a un tercio de la población mundial el año próximo. La promesa de Johnson & Johnson y AstraZeneca de vender sus tratamientos a precio de coste durante la pandemia refuerza aún más sus afirmaciones de que benefician a la sociedad. Los cálidos sentimientos se han extendido a las Bolsas, donde J&J, Astra y Pfizer superan al índice MSCI World Pharma en un promedio del 5% desde principios de año. Moderna ha subido casi un 700%.

Pero las vacunas no son solo mérito suyo. Centros académicos como la Universidad de Oxford y pequeñas empresas como BioNTech desempeñan un papel fundamental, con la ayuda de una mezcla de financiación pública y privada. Y los Gobiernos ayudaron a pagar el coste de las pruebas y la fabricación, y preordenaron cientos de millones de dosis sin saber si serían eficaces.

Ese apoyo público ha envalentonado a los que sostienen que los Gobiernos deberían recibir una mayor parte de los ingresos de las farmacéuticas, tal vez reclamando una parte de las patentes de nuevos medicamentos. El brillo de su triunfo con las vacunas podría permitir a las grandes farmacéuticas ignorar estas demandas durante un tiempo. Pero los precios de los medicamentos en EE UU subieron un 60% en 2009-18, según la Asociación Médica Americana. La presión para reducirlos volverá pronto.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Fuente: Cincodias.elpais

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