Presentaron los títulos del Plan nacional de lecturas: esperan distribuir un millón y medio de libros de 209 autores

– ¿Soy muñeco o quitapenas?, le preguntó la escritora de cuentos infantiles a su nieto de 7 años, quien trazaba los dibujos que estaba aprendiendo en un taller por zoom.

– El más lindo. Quitapenas porque me las quitas, le respondió.

Silvia Schujer encontró en la lectura un lenguaje de cercanía con su nieto. “La lectura es la forma de comunicación que encontramos para mantenernos vinculados durante la pandemia. Hice una selección de mitos, leyendas y cuentos de autor para leerle todos los días alguna historia. La grabo en un video para que lo escuche antes de dormir”, le confiesa a Clarín la autora de A la rumba Luna.

Te regalo una palabra con cinta y moño de estas que se desatan cualquier otoño, fue el fragmento que eligió para leer en la presentación de las colecciones literarias destinadas a establecimientos educativos de nivel inicial, primario y secundario, que llegarán a las escuelas en marzo del próximo año, en el marco del Plan nacional de lecturas. La celebración cobra importancia en un año en el que la comunidad educativa redobló sus esfuerzos por asegurar la continuidad pedagógica en medio de un contexto convulsionado por la propagación del coronavirus.

El director de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturain, y el ministro de Educación, Nicolás Trotta, presentaron los títulos del Plan Nacional de Lecturas. Foto: Andrés D'Elía

El director de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturain, y el ministro de Educación, Nicolás Trotta, presentaron los títulos del Plan Nacional de Lecturas. Foto: Andrés D’Elía

El acto se celebró en el exterior de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Estuvieron presentes el Ministro de Educación, Nicolás Trotta, la subsecretaria de Educación Social y cultural, Laura Sirotzky, y el director de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, Juan Sasturain, quien se mostró orgulloso por la elección del espacio para hacer el anuncio y definió al Plan como coherente con la política de Estado. “Hemos participado durante muchos años de todas las actividades de promoción de la lectura porque creemos que el acto de leer es insustituible y nos convierte en mejores personas. La maquinaria se pone en funcionamiento en este momento”, destacó. En forma virtual, también asistieron los Ministros provinciales de Educación, representantes de los gremios docentes, de las cámaras del sector editorial, gráficos e imprentas nacionales.

Poesías, antologías de varios géneros, obras de teatro, cancioneros, historietas. Los 138 títulos que constituyen la primera compra de colecciones literarias del Ministerio de Educación de la Nación, incluyen las palabras de 209 autores. Y alcanza el trabajo de 78 editoriales de todo el país. El 76,6% se editó entre 2015 y 2020. El plan alcanzará a 46.872 escuelas de nivel inicial, primario y secundario. 600 millones de pesos traducidos en la compra de un millón y medio de libros.

El proceso participativo de selección se llevó adelante durante los meses de Aislamiento Social Preventivo y obligatorio (ASPO). Involucró a 204 especialistas de las 24 jurisdicciones, quienes constituyeron la Comisión Asesora Nacional (CAN) para la Selección de Libros. ¿Qué criterios se priorizaron? Teresita Valdettaro, miembro del equipo técnico, le cuenta a este diario que se tuvieron en cuenta la calidad de edición, ilustración, propuesta de multiplicidad de lecturas, encuadre dentro de la perspectiva de género, que no alentara conducta discriminatoria ni violenta y que se tratara de textos literarios. “La mayoría de los títulos son nuevos. Privilegiamos la novedad para ampliar el acervo”, sintetiza.

El ministro de Educación, Nicolás Trotta, y el director de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturain presentaron los títulos del Plan Nacional de Lecturas. Foto: Andrés D'Elía

El ministro de Educación, Nicolás Trotta, y el director de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturain presentaron los títulos del Plan Nacional de Lecturas. Foto: Andrés D’Elía

La lectura como derecho

“¿No tienen un librito?” Fue el particular pedido que una niña le hizo a la escritora Claudia Piñeiro en medio de la quebrada de Humahuaca, mientras viajaba con su familia. El asombro fue tal que aún recuerda las imágenes del episodio. “Por estas cuestiones también celebro la decisión oficial de retomar la política de la distribución de obras literarias en el sistema educativo. Ojalá que en este 2021 llegue a cada rinconcito del país”, manifestó por streaming, desde una gran pantalla montada al lado del escenario.

El Plan Nacional de Lectura fue una de las primeras medidas de la democracia recuperada. En 2016 fue paralizado, pero de diciembre de 2019 se puso nuevamente en marcha con el nombre de Plan Nacional de Lecturas. La “s” plural marca un pronunciado reconocimiento a una multiplicidad de formas posibles de la práctica: desde pantallas hasta recursos transmedia. Un aporte a la construcción de identidad colectiva. La colección irá a las escuelas en papel, pero también estará disponible en la biblioteca digital de la plataforma Juana Manso, a fin de garantizar su accesibilidad ante el posible escenario de educación bimodal en el regreso a las aulas en 2021.

“Hoy es un día muy importante, a casi un año de la presentación del Plan Nacional de Lecturas, seguimos pensando firmemente que los libros tienen que volver a estar, no solo en nuestras escuelas sino en nuestros hogares. Cuando anunciamos la apertura del proceso de selección, se subrayó el objetivo de garantizar el efectivo derecho a la lectura de los niños, niñas y jóvenes argentinos como herramienta para democratizar el conocimiento, pero también la voluntad de ayudar a la industria editorial en un momento de crisis inédita. Se trata de una política prioritaria del Ministerio de Educación”, señaló Nicolás Trotta.

“Creemos que en el reencuentro con la escuela serán más necesarias que nunca las palabras, aquellas que encontramos en la literatura, para generar conversación y construcción de sentido acerca de la experiencia individual y colectiva vivida durante los meses de pandemia. También, para ampliar los horizontes”, asegura Analía Suárez, docente de la EPA N 13 Esther del Rosario Guevara (La Punta San Luis). Del otro lado del aula, Camila Sol Aispuru, estudiante secundaria de 5to año del Instituto Inmaculada Concepción (Villa Domínico, Avellaneda) mantiene la misma expectativa que sentía cuando su mamá le compraba dos libros por mes. Ya se conocía de memoria las páginas de los que su hermano estudiaba y había descubierto el poder de la lectura. Entre segundo y cuarto año confiesa que se convirtió en una ferviente lectora. “El plan capacita, ayuda a que los niños y adolescentes tengan la posibilidad de elegir quiénes quieren ser. A mí me otorgó imaginación y creatividad”, subraya.

Entre la selección de los libros que componen la colección educativa, el 56% de las autoras son mujeres.

Parte de la tarea de escritores para niños y adolescentes es recorrer las escuelas en una especie de encuentro entrevista. Cómo se trabaja con la pluma, de dónde vienen las ideas, en qué lugar de la casa se inspiran, por qué se convirtió en escritor; son algunas de las preguntas que despierta curiosidad entre el alumnado.

«No se puede explicar, prueben escribiendo», les suele responder la autora Adela Basch, cuyas obras de teatro son unas de las tantas lecturas recomendadas por el Plan Nacional. “Me asombro cada vez que veo cómo los chicos pierden sus miedos y pudores al representar el personaje de un texto. Aprenden a ver la vida desde el lugar del otro. Sus posibilidades son infinitas”, confiesa la autora.

Franco Vaccarini es otro de los autores recomendados que también estuvo presente en el encuentro organizado por el Ministerio de Educación. Sentado en la silla blanca que le fue asignada por la comisión organizadora del evento, recuerda sus visitas a instituciones educativas. Le cuenta a Clarín que en una ocasión una niña le preguntó si elegía las palabras al escribir. “Esa inquietud infantil me llevó a pensar sobre mi oficio y sobre las decisiones que tomo como autor cuando escribo una historia”, reflexiona. En otra oportunidad, en una escuela de Burzaco, un niño de 9 años le pidió que le mandara saludos a Elena, un personaje de su libro «Usted es el fantasma». En un aula de Caballito, un nene le regaló una moneda de un peso a modo de recordatorio. «No quiero que te olvides de mi nombre», le dijo. Aún recuerda que su nombre es Facundo.

SC

Fuente: Clarin

Deja tu comentario!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entrada siguiente

Todas las miradas puestas en la macro americana

Mar Dic 15 , 2020
Tras semanas de constantes subidas, las Bolsas se han tomado algo de pausa en estos días de atrás, algo casi necesario, teniendo en cuenta los niveles de sobrecompra a los que se había llegado en la mayoría de ellas, de manera particular en el Ibex 35. La ausencia de noticias […]